El nuevo sueño americano

El Capitolio

Cinco votos de cinco senadores necesita Barack Obama para reescribir la historia de los Estados Unidos. El país más poderoso sobre la tierra, el de más recursos, el país con más premios Nobeles de medicina, el que más dinero destina al gasto sanitario; es el único, entre los países más industrializados, que no contempla en su legislación la universalización de la sanidad. Para nosotros que disfrutamos de uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, gratuito por otra parte, no entendemos como han transcurrido tantos años para que un Presidente se plantee, en serio esta vez, que cerca de cincuenta millones de estadounidenses, que si enferman no pueden ir al médico, puedan disfrutar de un derecho tan elemental y fundamental.

Sicko - Michael Moore

Pero hay más, en los Estados Unidos, creadores del New Deal, del Sueño Americano, del Oh My God, Oh My Gun and Oh My Money, otros 250 millones de estadounidenses ven como a las grandes aseguradoras médicas sólo les mueve el afán de lucro, recortando a los usuarios, con una larguísima lista de enfermedades excluidas, la posibilidad de acceder a la sanidad si no es a costa de su bolsillo.

En los Estados Unidos de América, no existe el derecho a la Sanidad Universal y por lo tanto cada ciudadano debe contratar un seguro con una empresa privada o bien buscar un empleo que incluya un seguro de asistencia sanitaria para sus empleados.

Sin embargo, en muchas ocasiones estos seguros se escudan bajo inmorales cláusulas legales para evitar el pago de procedimientos (enfermedades) costosos o crónicos. Hillary Clinton intentó cuando era Primera Dama en la Casa Blanca impulsar un Sistema Nacional Sanitario de cobertura universal, pero al grito de ¡vienen los socialistas!, los republicanos (y los lobbies farmacéuticos y aseguradores) consiguieron paralizar un plan quizás poco maduro y precipitado.

Suerte Señor Presidente

Ahora , con un presidente que ha fundamentado su campaña electoral en el cambio y ha prometido hasta la saciedad la cobertura universal, parece que ha llegado el momento para que los estadounidenses que todavía no tienen un seguro sanitario gratuito puedan acceder a él sin miedo a que les estafen. (Párrafos IIy III enlazados de somosmedicina.com)

El plan Obama pretende un incremento de la estabilidad, seguridad y calidad de las coberturas médicas, el aumento de las posibilidades de los ciudadanos de acceder a los seguros sanitarios y, por último, la flexibilización de costes de la atención sanitaria para mejorar la eficiencia del sistema.

Eliminar el género y la raza como variables a la hora de fijar el precio de un seguro médico y prohibir el incremento de las tarifas en el momento en el que alguien contrae una enfermedad son elementos de la reforma que encajan en el objetivo de incremento de estabilidad, seguridad y calidad.

En lo que atañe a la accesibilidad, la reforma de Obama pretende forzar a la baja el precio de los seguros médicos actuando en el mercado a través de sus propias reglas. Así, la creación de una institución aseguradora que actúe bajo paraguas gubernamental, pero con fórmulas operativas privadas, pretende estimular la competencia para propiciar un descenso en el precio de los seguros que acabe resultando beneficioso para el ciudadano.

En la misma línea de facilitar la accesibilidad a los seguros, se añaden en este capítulo los incentivos fiscales dirigidos especialmente a las pequeñas y medianas empresas, que tienen dificultades para extender los seguros de salud a sus empleados a causa de los costes excesivos que éstos comportan.

Visto en perspectiva, el plan pone en evidencia que las deficiencias de la cobertura sanitaria en EEUU no afectan únicamente a los que no tienen ningún tipo de cobertura. Es un problema que afecta a toda la ciudadanía, a excepción de un porcentaje muy pequeño de población con ingresos muy elevados.

Seguridad, accesibilidad y eficiencia, estos son los objetivos que pretende la reforma sanitaria. Como se ve, son objetivos que van mucho más allá del acceso a la cobertura médica, aspecto éste que, por cuestiones culturales, es el único que ha logrado captar la atención de los europeos.

No os perdáis la película de Michael Moore sobre la sanidad en los Estados Unidos que he colocado fraccionada, de momento 6 vídeos de 12, en la sección de vídeos. En los próximos días insertaré los otros seis.

No es oro todo lo que reluce. Os dejo un tráiler de la película.

Buenas noches y feliz día

“El Rafita”; esencia de maldad

No soy de aquellos a los que le gustan las imágenes, relatos e historias escabrosas. Es más, no suelo detenerme a ver o escuchar hechos de crueldad intolerable. No concibo el mal hecho para disfrutar. Seres con personalidad maléfica, perpetradores de males innecesarios y abominables.

¿Es el mal una enfermedad? ¿Nacemos con genes de  maldad? No sabría decirlo, ni los científicos lo saben. La teología, justicia, filosofía, religión, moral y ética han tratado de explicarlo sin resultados demasiados convincentes. Lo que sabemos es que es una fuerza destructiva empleada para tratar a otras personas sin respetar su humanidad.

Conocía muy poco sobre los asesinos de Sandra Palo. He leído la sentencia y entiendo que con su lectura nada explicaría con más rotundidad los hechos, así como el terrible sufrimiento que tuvo que soportar la joven Sandra hasta su muerte. Lo que viene a continuación es un extracto de la sentencia.

El Tribunal declaró probado que el 17 de mayo de 2003 sobre las 2.30 horas aproximadamente, “El Malaguita” circulaba en un vehículo junto a los tres menores cuando en la carretera de circunvalación M-30 de Madrid, observó que transitaba por el arcén Sandra y J.A. La sentencia agregó que ambos están “afectados de una minusvalía psíquica y concretamente Sandra de un retraso mental ligero que suponía una disminución de su capacidad del 53 por ciento, correspondiendo su edad mental a la de una persona de 12 años”. Además, la joven “tenía limitada su capacidad de abstracción, previsión y reacción especialmente ante situaciones de peligro”. Según agregó, “El Malaguita” al objeto de hacerse con los efectos de valor que pudieran llevar les invitó a subir, negándose a ello Sandra, por lo que el procesado le exhibió una navaja y consiguió que subieran al coche. Permitieron al chico abandonar el vehículo, lo que igualmente quiso hacer Sandra siéndole impedido por el acusado que había decidido tener una relación sexual con ella. Circularon durante un tiempo con el vehículo hasta que finalmente se dirigieron a la carretera de Toledo (M-401) y se desviaron a la altura del kilómetro 8,200 por un camino que conducía a una empresa de rótulos. La Sala estima probado que allí, en unión de al menos dos de los menores, obligó a Sandra a bajar del vehículo y mientras dos de los menores sujetaban a Sandra el acusado la violó, lo que también hicieron los dos menores. “Satisfecho el ánimo lúbrico, Francisco Javier tomó la decisión, compartida o asumida por quienes le acompañaban, de acabar con la vida de Sandra”, según la sentencia, que relata que para ello se introdujeron en el coche y “lo lanzaron sobre el cuerpo de Sandra”, sin que conste quien conducía. Así, la golpearon con el frontal del vehículo contra el muro de cierre de la empresa y a continuación, una vez caída Sandra en el suelo, “pasaron por encima de la misma con el vehículo entre ocho y diez veces”. Acto seguido, “pese a advertir señales de vida en Sandra con la finalidad de dificultar la posible investigación de los hechos” se dirigieron a una gasolinera para adquirir un euro de gasolina. Regresaron al lugar y vertieron sobre el cuerpo de la chica el combustible y le prendieron fuego. La Sala concluye que se trata de una “actuación ajena a cualquier razón de humanidad incluso para matar”.

«Una de las muertes más desproporcionadas, viles, inhumanas y sangrantes que existen». Ésas fueron algunas de las expresiones recogidas en las conclusiones definitivas del Ministerio Fiscal en la tercera jornada del juicio celebrado en la Audiencia Provincial contra Francisco Javier A. L., alias «El Malaguita», de 22 años, acusado de un delito de secuestro, tres de agresión sexual -uno como autor material, y el resto por cooperador necesario- y un cuarto por el asesinato de la joven getafense Sandra Palo, el 17 de mayo de 2003. Contó con la colaboración de sus «compinches»: Ramón S. G., «Ramón» y José Ramón M.M., «Ramoncín», ambos de 19 años, además de R. G. F., «Rafita», que cumplen condena desde octubre de 2003.
“Fue una muerte agónica, y se le produjo un mal desproporcionado”, agregó la representante del Ministerio Público en la tercera sesión de la vista oral que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid contra ‘El Malaguita’, que fue increpado por la madre de la víctima, María del Mar Bermúdez. Ésta, al finalizar la sesión, se dirigió al acusado y le gritó: “No te deseo la muerte, pero te vas a pudrir en la cárcel (…) Voy a ser tu pesadilla”. En ese momento varios policías la sujetaron para que no pudiera alcanzar a ‘El Malaguita’.

La historia de El Rafita (5-12-1988) empieza en Las Mimbreras, un poblado chabolista de Madrid. Aquí vivía con su familia, hasta que el Instituto de Realojo e Integración Social trasladó en 1999 a todo el clan a un bloque de viviendas protegidas de Leganés (Madrid). Allí, Rafita y sus hermanos sembraron el caos. La policía no paraba en esa época de recibir denuncias por robos de coches, tirones de bolsos y agresiones. La gente le bautizó a él y a cinco de sus hermanos como la banda del chupete. Y El Rafita, aunque no era el mayor, sin duda era el líder. Los vecinos estaban hartos de sus fechorías y, entre octubre de 1999 y abril de 2000, se manifestaron una decena de veces para pedir que se fuesen del barrio.

La Comunidad de Madrid decidió entonces sacar de allí a la familia de Rafita y la trasladó a Alcorcón, en la avenida de Villaviciosa de Odón. En las Navidades de 2001 se les culpó a los chicos de provocar dos incendios en el garaje, que abrasó tres coches y dejó sin luz ni agua a 30 pisos del bloque del Ivima. La Consejería de Servicios Sociales, unos meses después, le retiró a la madre, Manuela Fernández, la tutela de tres de los hermanos. Paco, el padre, cumplía condena por tráfico de drogas. Los chavales, según la policía, robaban en los automóviles aparcados en un centro comercial y en la estación de Renfe.

Manuela no tardó ni dos días en echarse a la calle. Se puso a recoger firmas entre los vecinos para que le devolviesen a sus hijos. “Mis hijos no son gamberros ni delincuentes como ha dicho la policía. Alguno de ellos es más complicado, pero que se les acuse de todo lo que ocurre en el barrio me parece exagerado”, declaró ese día, mientras buscaba apoyo entre los vecinos. A Rafita, en aquellos días, le dio por asomarse al balcón y disparar con una escopeta de perdigones. Una tarde le alcanzó a dos personas que pasaban por allí, pero la policía no pudo hacer nada. El Rafita sólo tenía 13 años.

Así transcurría la vida en Alcorcón hasta el 17 de mayo de 2003, fecha de la muerte de Sandra Palo.

El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, ha reconocido hoy que “no ha funcionado” el proceso de reinserción de El Rafita, uno de los menores condenados por el brutal crimen de Sandra Palo en 2003. Canalda ha insistido en que “se reforme la Ley de Responsabilidad Penal del Menor para que los menores tengan un proceso de reinserción más largo”, y ha reclamado condenas mayores para delitos graves, ya que “los plazos que establece la ley para estos chicos no son suficientes”. El Rafita, que cuando se cometió el crimen tenía 14 años, cumplió los cuatro años de condena en 2007, que pasó en el centro Renasco, en Carabanchel (Madrid). Desde entonces se encuentra en libertad vigilada y bajo tutela de la Junta de Andalucía. “Ha quebrantado dos veces la libertad vigilada y además ha vuelto a delinquir. Hay que reflexionar desde todos los ámbitos para dar una vuelta a esa ley, que funciona bien, pero que tiene dos fallos: los delitos más graves y los delitos cometidos por menores de 14 años, que muchas veces quedan sin respuesta”, ha dicho Canalda en declaraciones a Telemadrid.

Algunos aseguran que lleva la maldad dentro y volverá a cometer otro crimen.

¿Tendría que modificarse la Lay del menor?  Deja tu opinión

Envejecimiento y Longevidad

Muchos siglos lleva el hombre en pos de la inmortalidad. Los antiguos egipcios momificaban a sus seres queridos en la creencia que vivirían después de muertos. Durante tres mil años, se estima que fueron momificados 70 millones de egipcios. Historias y leyendas de la antigüedad nos recuerdan enigmas y símbolos a los que no se les ha encontrado explicación alguna. Muchos de estos enigmas están relacionados con sustancias con propiedades mágicas. Antiguos alquimistas de China, Israel, India, Egipto y Persia las llamaron el elixir de la vida, el mana, la piedra filosofal, pan blanco y el oro del Rey Salomón. Estas sustancias también están asociadas a otros fenómenos misteriosos como la fuente de la juventud, el arca de la alianza y la gran pirámide, a los que con frecuencia también se les atribuyen propiedades sanadoras y místicas milagrosas. Los cruzados en la Edad Media se embarcaban en largos y peligrosos viajes para encontrar el árbol de la vida. Y en los últimos dos siglos muchos científicos han pasado más de media vida para encontrar el gen de la inmortalidad.

El hombre en la actualidad ha desechado la quimera de la inmortalidad y se ha centrado en conseguir una mayor supervivencia con mejores condiciones físicas y mentales. Los hábitos saludables de vida, la adecuada nutrición, los progresos en el diagnóstico precoz de numerosas enfermedades y el tratamiento de muchas de ellas, han logrado duplicar la expectativa de vida en los últimos cien años de existencia de la especie. La longevidad o ciclo vital se refiere a la duración máxima posible de la vida del hombre que, por acuerdo unánime científico, se ha cifrado en los 120 años.
Los avances científicos en el pasado siglo han sido definitivos para prevenir y tratar eficazmente ciertos procesos desfavorables, tales como las infecciones, la recuperación de los traumatismos, las deficiencias nutricionales, etc., lo que ha permitido aflorar una alta proporción de enfermedades y predisposiciones de base genética o hereditaria.
El envejecimiento no puede ser considerado propiamente como una enfermedad y hay que distinguirlo de las causas de muerte en edad avanzada, tales como las enfermedades cardiovasculares, el ictus cerebral, y el cáncer, cuya prevención demuestra que la expectativa de vida se haya incrementado en países desarrollados en más de 15 años en los últimos cinco lustros. Para el público en general y para ciertos científicos nadie moriría por el envejecimiento, sino que la muerte se debería a enfermedades asociadas al mismo. Por el contrario, el envejecimiento debe ser considerado como un proceso natural que tiene lugar después de la maduración reproductiva y que es el resultado de la disminución de la energía capaz de mantener la fidelidad celular. Incluso cabría pensar que el envejecimiento no sería programado y directamente gobernado por genes, tal como podría deducirse del fracaso relativo en su identificación, llevada a cabo en diversos animales de experimentación.
En el hombre, la expectativa de vida se ha incrementado notablemente y el potencial máximo de supervivencia se ha llegado a establecer entre los 90 y 100 años. Así, hace 50.000 años raramente se llegaban a sobrepasar los 40 años de vida, de forma que las medidas adoptadas por la sociedad moderna sobre salud pública y los mejores cuidados médicos han contribuido a la mayor supervivencia de la población. (Fuente internet científica)

Pero, ¿qué hay que hacer para llegar a vivir 120 años sin sufrir apenas enfermedades y con una mente lúcida?

Recomendaciones, ideas y consejos que he extraído de libros, revistas científicas y conferenciantes:

Una alimentación sana y equilibrada es importante. Evitar los excesos de calorías es fundamental. No comer en abundancia es un factor importante también. Recuerdo que un profesor me decía que hay que levantarse de la mesa con la sensación de que hubieras comido un poco más. Es una verdad a medias que los orientales viven muchos años por su alimentación rica en soja y raíces. También viven muchos años otras personas de la zona mediterránea y su alimentación es totalmente diferente. Algo en lo que sí nos aventajan los orientales, que influye en su longevidad, es el respeto y veneración que tienen por sus ancianos. No se puede decir lo mismo de otros lugares en los que se les considera una molestia colateral. Siendo, como es, importante la alimentación, representa el 25% de los requisitos para llegar a cumplir los 120 años.

Y con unos buenos genes, el otro 75% lo determina tu mente. Tu predisposición para vivir en este mundo; sé feliz, sonríe, ríete, canta, haz el amor, se buena persona, tendrás problemas y con calma se te resolverán.

¿A que no parece tan difícil de conseguir?

Y tú, visitante del blog, ¿te gustaría cumplir 120  años?

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Algo sobre mi padre

Lo que le habría gustado navegar por la red. Habría ido de web en web, de periódico en periódico, de blog en blog. Comentando, buscando noticias, publicando. Poseía una gran cultura. Sí, habría disfrutado mucho. Lo hizo con otras cosas; estudioso de todo y de nada, inquieto, gamberrete, mujeriego. Al final su padre le obligó a decidirse por alguna carrera. Eligió la militar. Ingresó en la Escuela de Oficiales de Toledo. Durante la guerra ya era capitán. Un tranvía le seccionó una pierna y truncó su carrera.

Nació en Almendralejo (Badajoz), en el seno de una familia muy numerosa pero acomodada. Su abuelo había hecho fortuna en Filipinas. Con la pérdida de la colonia regresaron a España. Pasó su infancia y adolescencia en ese rico pueblo, famoso por sus viñedos. De esas dos épocas, la niñez y la adolescencia guardaba recuerdos imborrables, curiosos, divertidos y amenos que con frecuencia nos relataba. Voy a publicar algunos de los que más nos gustaron y con los que más reímos y nos emocionamos.

Contaba que en el pueblo vivía un señorito al que llamaban Agapito, guapo y elegante, pero demasiado redicho. Estando en edad de  cortejar, nos decía mi padre cómo por las noches, cuando la luna brillaba con todo su esplendor, se aproximaba a los balcones de las mocitas para relatarles poesías y declaraciones de amor. Una noche, como de costumbre, se personó en casa de una de las muchachas más lindas del pueblo, le hizo salir al balcón y bajo un cielo encapotado, que él no hubiera deseado, le recitó.

Sofia, hace una noche tan opaca que apenas si se divisan los objetos.

Apostado a pocos metros del balcón se encontraba Ramón, un joven agricultor, que trabajaba para unos vecinos de la familia. Escuchó las palabras del señorito y sintió tal emoción al oirlas que presto, corrió hacia su casa con la intención de decírselas a su joven mujer. Ya estaba casi en la puerta, jadeante por lo que había corrido, cuando se abrió la puerta y apareció detrás de ella su mujer, Rosario. ¿A qué vienen esas prisas?, ¿qué has hecho Ramón, te persigue alguien? le preguntó. Ramón que apenas podía articular palabra debido a la fatiga de la carrera le dijo: Rosarillo no te lo vas a creer pero acabo de escuchar al señorito Agapito decirle unas palabras la mar de bonitas a Sofia, la hija del farmacéutico, que me han entrado unas ganas enormes de venir corriendo para contártelas a ti. Pues venga Ramón desembucha que me tienes en ascuas.

Mira Rosarillo le ha dicho: Sofia, hase una noche tan paca que apena te veo el ojete.

Otro día nos contaba que en una mañana de verano, cuando el sol ajusticiaba con sus ardientes rayos a los sufridos habitantes de Almendralejo, recorría las calles Pedro con su burro y las alforjas cargadas de sandías y melones al grito de “a raja y cala colorá” Esta expresión venía a ser como ahora cuando te dicen al venderte algo que si no quedas satisfecho te devuelven el dinero. Sólo que entonces era más instantáneo. Pedro hundía el afilado cuchillo en la sandía y cortaba una rodaja que entregaba al posible comprador para su cata, si una vez probada, era del gusto de éste le pesaba la sandia y se la vendía. Antes era costumbre en pueblos y ciudades pequeñas vender durante el verano, melones y sandías transportadas en tan original medio de transporte. Pues bien, esa mañana se topó Pedro con el señorito Agapito y éste, mientras caminaba hacia Pedro y su burro le dijo:

Buen hombre, ¿a cómo expende Usted las corcubitáceas que gravitan sobre los sufridos lomos de ese magnífico animal? El pobre Pedro, que se había quedado mudo y perplejo al oír semejantes palabras que, dicho sea de paso, nunca antes había oído, atizó con su vara al animal mientras decía: ¡Arre burro que éste tío está loco!

Lo siguiente que nos relataba, sí que puedo certificar que es verídico, no es que lo anterior no lo sea, pero no tenemos otra fuente salvo la de mi padre. En esta siguiente historia participó activamente mi madre como protagonista. Año 1937, en plena guerra civil. Mi padre cae herido por una ráfaga de ametralladora y es hospitalizado en Badajoz. En el mismo, trabajaba mi madre de enfermera. Cuando despierta en la habitación del hospital, después de la operación por las heridas de la metralla, lo primero que ve es a mi madre y dice: “He debido morir, porque no existe en la tierra nada tan hermoso”

Unos años después se casaban.

La hucha de las pensiones

Es obvio, que el ser humano en su relación con el trabajo tiene una meta final. La cruzará ese día que al despertarse por la mañana, entre sorprendido e incrédulo, piense, “hoy no voy a trabajar, me he jubilado” Y habrá a quién, dándose media vuelta, se le escapará una burlona sonrisa y seguirá durmiendo plácidamente. Como habrá  quién preocupado piense, ¿qué voy a hacer el resto de mis días? Otros, por el contrario, se levantarán y pensarán que tienen todo el tiempo para decidir y hacer lo que le venga en gana.

Estos supuestos, y otros, se darán ese primer día de jubilación. Pero asociado a la jubilación, y dejando a un lado el placer de no volver a ver el careto de tu jefe, hay algo común en todas esas personas. El derecho a una pensión justa, digna  y necesaria. No se entendería una jubilación que no fuera acompañada de una pensión contributiva por la que has cotizado y dejado lo mejor de ti.

Sin embargo todo esto que es tan justo, digno y necesario, puede cambiar a medio plazo si no se acometen determinadas reformas que garanticen las pensiones  más allá del medio plazo. Y no se pueden garantizar si cada vez que tenemos un problema, como la crisis actual, se rompe la hucha para ir tapando agujeros por muy necesarios que sean. La hucha de las pensiones no debe romperse nunca ni debe tener agujeros. Es más, hay que irle dotando, a medida que se vayan creando nuevas posibilidades, de más fondos para desterrar de nuestras mentes ese pensamiento que nos acecha cuando oímos y leemos la inviabilidad del actual sistema de pensiones.

Cuando hablamos del estado del bienestar en España, estamos refiriéndonos en buena medida  al sistema  público de pensiones, sistema contributivo, obligatorio y de reparto, y que genera desde hace más de veinte años debate y conflicto entre dos fuerzas, la política y la social.

Desde 1985, con los conflictos sociales subsiguientes, huelgas generales de junio de 1985 y diciembre de 1988 y el posterior pacto de Toledo de abril de 1995, hasta hoy, el debate político se centra en la disyuntiva entre el mantenimiento del sistema de reparto, previa reforma, y su transformación en un sistema de capitalización, público o privado. Este debate y sus posteriores negociaciones no está evitando que tenga lugar, entre la clase política, los agentes sociales y las instituciones, un cambio ideológico a favor de un sistema mixto obligatorio de reparto y capitalización, para convertirse, en un futuro no muy lejano, en un sistema obligatorio de capitalización privada, aunque como consecuencia del antagonismo entre las fuerzas políticas, ningún Gobierno está preparado para adoptar medidas radicales de privatización. Ahora bien, vista la actual deuda pública del estado, no tardaremos en ver medidas encaminadas hacia la adopción de un sistema mixto.

Pero ¿que gobierno dará el primer paso? Ninguno si no va acompañado de un gran pacto de estado, sin fisuras, con todos los agentes involucrados. Gobierno, partidos políticos, sindicatos, empresarios e instituciones.

Es cierto que la privatización del actual sistema público de reparto, es rechazada por los pensionistas y por la sociedad en general, pero no es menos cierto que se está produciendo una lenta pero inexorable aceptación de que será inevitable la privatización, como consecuencia de la alarma social que está produciendo el extraordinario endeudamiento del Estado y el número creciente y dramático de desempleados.

En los últimos veinticinco años el crecimiento de las pensiones de la Seguridad Social ha sido espectacular, tanto que en el transcurso de esos años se ha duplicado el número de pensiones contributivas. Los factores que han incidido en este crecimiento son por una parte: Demográficos;  envejecimiento de la población española. Industriales;  los ajustes de miles de trabajadores en la industria, la jubilación anticipada de cientos de miles de agricultores, la incorporación de colectivos que estaban fuera de la Seguridad Social, el incremento de las jubilaciones anticipadas antes de los 65 años. Y políticos:  la consolidación de la democracia con su mayor logro social, la universalización de la Seguridad Social y el Sistema de Pensiones. A estos habría que añadir las crisis económicas que hemos padecido en el transcurso de estos años.

¿Qué alternativas hay para una reforma del sistema de pensiones que garantice su pago y arrope sin preocupaciones a todos los trabajadores?  Básicamente dos:

  1. Mantenimiento reformado del sistema de reparto. Es la opción defendida por los sindicatos y los partidos de izquierda, en la actualidad el Gobierno de la nación. Consiste en perfeccionar el sistema de reparto reforzando su naturaleza contributiva, su eficiencia económica y solaridad interna. Esta opción asume la existencia de sistemas privados de pensiones de tipo complementario. Es el sistema tal como lo conocemos ahora pero carente de las reformas necesarias.
  2. Sistema mixto de pensiones. Goza de un amplio apoyo entre los empresarios y los llamados think tanks. Se trataría de aplicar en el corto y medio plazo un sistema de “tres patas”: un sistema asistencial básico estatal; un segundo sistema individual o colectivo de ahorro o planes privados; un tercer sistema, el más importante, de tipo profesional, que en el largo plazo será de capitalización, y transitoriamente de reparto y capitalización.

Parece necesario y urgente acometer algunas reformas que garanticen la viabilidad financiera del sistema de pensiones a corto y medio plazo. No debe olvidarse que los problemas de sostenibilidad  de las finanzas públicas, se ven mermados cuando el empleo y la productividad económica no evolucionan favorablemente como sucede en la actualidad. No queda otra, no hay dinero para futuras pensiones. Urge efectuar, con un consenso total, la reforma del sistema de pensiones. La hucha tiene que volver a llenarse.

De este año no pasa

Empieza un nuevo año, atrás quedaron las fiestas de Navidad con los turrones y villancicos, Nochevieja con las uvas y la fiesta,  y con el nuevo año, muchos españoles y muchos millones más en todo el mundo volveremos a hacer propósitos de mejorar nuestras conductas, nuestros malos hábitos, aquello que siempre quisimos mejorar, cambiar, empezar, pero que casi nunca logramos, acabando por dejar nuestros objetivos para mejor ocasión. Nos decimos, transcurridos unos días o meses, que quizás no es el momento adecuado y propicio para hacerlo, e incluso en ocasiones ni siquiera empezamos a pesar de los buenos propósitos que nos hicimos unos días antes.

¿Por qué a principios de año y no en otra fecha? No tengo respuesta para esto, lo que sí parece evidente es que si realmente estamos decidido a hacerlo cualquier fecha es buena para ello si no nos engañamos a nosotros mismos con vagas excusas.

¿Cuáles son los propósitos y objetivos más comunes?

Dejar de fumar es uno de esos propósitos que parece imposible de lograr. Sin embargo muchos lo han conseguido. ¿Cuál es el secreto para lograrlo? ¿Fuerza de voluntad? ¿Decisión inequívoca de dejarlo? ¿Necesidad por motivos de salud?

¿Hay algún método o guía para nos sea más fácil lograr nuestro objetivo?  Los psicólogos coinciden en señalar varios factores como los responsables de que nuestros propósitos se queden pronto en el camino y terminemos abandonándolos. Señalo a continuación esos factores a juicio de ellos.

Motivación – No existe un convencimiento real y definido. La intención de cambiar responde muchas veces a un ataque repentino e incluso nos dejamos llevar por lo que nos rodea.  Si un día decidimos dejar de fumar lo hacemos porque todos dicen que es malo, no porque verdaderamente lo creamos o estemos convencidos.

Planificación –  Por lo general, no se evalúa el esfuerzo que supondrá poner en marcha una nueva iniciativa y qué medios e intensidad serán necesarios para ponerla en marcha.

Perseverancia –  Tomar una decisión no cuesta nada. Lo costoso es llevarlo a la práctica. La voluntad se puede ir relajando y fracasamos.

Análisis –  Antes de poner en marcha nuestro propósito es importante medir si nuestra motivación de cambio es sincera y cómo lo llevaremos  a cabo.

Concreción – Es conveniente plantearse pocos objetivos, que sean alcanzables y no demasiado ambiciosos. Tenemos tantas expectativas y queremos hacer tantas cosas que al final no llegamos a realizar ninguna.

Constancia –  Es fundamental, establecer una estrategia, tener un plan, e intentar ser constante para llevarlo a cabo.

Y si a pesar de todo no se consigue no os desaniméis, no hay que tirar la toalla. Hemos perdido una batalla pero no la guerra. Analizaremos porqué y en dónde hemos fallado. Y si realmente seguimos teniendo motivación para hacerlo no importa esperar al próximo 1 de enero, cualquier fecha es buena para lograrlo.

Suerte a todos. Y por favor si alguno lo consigue le rogaría nos dejara un comentario explicándonos su propósito y cómo lo consiguió.


La otra crisis

En un año en que la crisis económica nos está golpeando tan fuerte, las rupturas matrimoniales han descendido un 3,2%. Sería lógico pensar que ante la situación tan inestable que vive nuestra sociedad, motivada principalmente por el desempleo y la percepción de un futuro incierto y nada esperanzador, no es un porcentaje significativo para llevarnos a concluir que debido a la crisis se hayan producido menor número de rupturas matrimoniales.

Según datos del Consejo General del Poder Judicial, recogidos por el Instituto de Política Familiar, habrá 122.000 rupturas cuando finalice el año. Una ruptura cada 4,3 minutos, 333 cada día. El descenso del 3,2% habría que achacarlo a la falta de dinero para poder pagar las pensiones alimenticias y la dificultad para emprender una vida independiente.

A esta pequeña ralentización ha contribuido la actual coyuntura económica, pero no podemos olvidar que en los últimos siete años, se han triplicado el número de rupturas.

Si a esto le añadimos que ha habido menos bodas, tirando de estadística convendremos que la familia, tal como la conocemos tradicionalmente, también está en crisis y los motivos son tan variados como lo son el desarrollo, la disfunción y la evolución de cada individuo dentro de la familia.

Este año que está a punto de terminar ha tenido sonadas rupturas. Veamos alguna de ellas.

Tiger Woods y Elin Nordegren, foto del inicio del post. La causa, las constantes infidelidades del golfista. Elin ha pedido 300 millones de dólares en la demanda de divorcio.

Sean Penn y Robin Wright, la actriz ha presentado este año la tercera petición de separación. La causa, “diferencias irreconciliables”

Susan Sarandon y Tim Robbins, una de las parejas más sólidas de Hollywood durante 23 años de relación. Sarandon y Robbins, que no estaban casados y tenían dos hijos, eran admirados en la meca del cine no sólo por su brillante carrera, sino también por la solidez de su unión y por su activismo social y político. Ambos fueron de los artistas que más duramente criticaron la política de George Bush y su actuación en la guerra de Irak y, por ello, según ellos mismos denunciaron, sufrieron una auténtica ‘caza de brujas’.

Mel Gibson y Robyn Moore también rompieron este año uno de los matrimonios más sólidos y tradicionales de Hollywood. La pareja no sobrevivió a la infidelidad del actor, ferviente católico, con la compositora rusa Oksana Grigorieva. Es más, Gibson, que tenía siete hijos con su primera esposa, acaba de tener una niña con su nueva novia.

En España, el escándalo vino de la mano de la pareja formada por Lydia Bosch y Alberto Martín. A su polémico proceso de divorcio, hubo que sumar la denuncia por abusos sexuales a su hija, que interpuso la actriz contra su marido, que fue detenido y pasó la noche en comisaría.

Tras varios meses de un duro proceso legal, Lydia Bosch ha perdido la demanda contra su ex marido. Así, la Audiencia Provincial de Madrid ha quitado la razón a la actriz y ha dictado un auto que desestima el recurso de la actriz contra “el sobreseimiento de la denuncia”, lo que ya fue acordado por un juzgado de Pozuelo.

Los últimos en incorporarse al ‘club de los matrimonios rotos’ en España han sido Imanol Arias y Pastora Vega, en una ruptura que podría haber sido provocada por terceras personas. En un principio se comentó que la actriz y presentadora había rehecho su vida con el actor Juan Ribó, aunque él lo ha desmentido.

La otra crisis también golpea con fuerza. Máxime cuando lo hace sobre familias que no poseen los medios económicos de los citados famosos.

Cuanta verdad hay en el dicho “las penas con pan son menos penas”

La buena vida

La buena vida es cara. La hay más barata pero ya no es vida.

Esta frase que aparentemente es una obviedad,  no lo es tanto en cuanto viene determinada por varios tipos de conductas sociales y  arraigo a lo que se  ha denominado la  sociedad o cultura del bienestar. Comentaré e iré desgranando algunos de los entresijos de la malvada y cruel frasecita situándola en diferentes niveles en cuanto a  capacidad económica y comportamiento social.

Pero lo fundamental para empezar es conocer qué entendemos por buena vida. ¿Tener mucho dinero con el que satisfacer tus caprichos además de tus necesidades? ¿Tener para vivir holgadamente? O simplemente ser feliz. Tanto los que tienen mucho dinero como los que viven holgadamente también pueden ser felices. También, por descontado, aquellos que sufren penuria económica pueden ser dichosos. Y si somos exigentes podríamos decir que una buena vida sería aquella que te proporciona salud, dinero y amor. Con estas tres premisas podríamos afirmar que la buena vida es cara si te exiges poseer todo aquello que no está al alcance de la mayoría de la gente. Lo puedes hacer y lo disfrutas. La buena vida es cara también si habitualmente estás enfermo o padeces una enfermedad terminal. ¿Cuánto cuesta la salud? No tiene precio, por lo que resulta cara. La buena vida es asimismo  cara si estás perdidamente enamorado y no eres correspondido. Duele mucho sufrir de amores. ¿Cuánto cuesta el amor? No tiene precio, por lo que también resulta caro.

Y si reflexionamos sobre la segunda parte de la frase, diremos que como los ricos no suelen mirar hacia abajo no advierten que hay otro tipo de vida más barata que ya no es vida. Los enfermos dirían que si encima de estarlo no pueden conseguir los remedios necesarios para aliviar sus dolores, ya no sería cara pero tampoco vida. Y qué decir de los enamorados. ¿Se puede vivir sin amor? Sí, pero tampoco es vida.

Si a la frase le aplicamos un índice  económico, evidentemente estaríamos hablando de que a mayor capacidad económica mejor nivel de vida, llena de comodidades y lujo. Pero no siempre es así. Una de las variables en que se suele medir la capacidad económica es la cantidad de dinero que empleamos en la cesta de la compra. Esta, en un individuo de clase alta con gran capacidad económica, estaría compuesta por artículos de los que se denominan “Grand Gourmet”, como podrían ser el caviar iraní o  ruso, percebes, trufas, foies y champagne entre otras baratijas.

Si en el próximo sorteo del Euromillón mi boleto resultara agraciado con el premio al único acertante, esto me comportaría entrar en la lista de nuevos millonarios y me aparecería el primer supuesto  inconveniente. Si fuera invitado a una de esas fiestas que organizan los de clase alta y  millonarios, tendría que ir cenado ya que no me gusta ninguno de los manjares descritos y preferiría un bocadillo de mortadela, eso sí que fuera boloñesa. Alguno de vosotros pensará “éste tío es tonto del culo, anda que no existen artículos de elevados precios que no tienen que ser los citados” Y tendréis razón. Pero ya no estaríamos hablando de un individuo de clase alta que ha mamado desde pequeñito esos productos. Con esto no estoy diciendo que a una persona de menos capacidad económica no le gusten esos productos “Grand Gourmet”, lo que estoy diciendo es que su bolsillo no se lo permitiría, al menos para hacerlo frecuentemente.

En el anterior supuesto está claro que la frase “la buena vida….”, está referida a la capacidad económica. Yo me tengo que conformar con la barata porque a la cara no llego.

El dinero no da la felicidad pero ayudar vaya si ayuda. Te ves como mejor, más apañao. Te despiertas del sueño de los justos con  la tenue luz que penetra a través de los visillos que cubren el hermoso ventanal de tu dormitorio de cien metros cuadrados. Esbozas una amplia sonrisa.  El maldito despertador que antes te gritaba “fueraaaaaaaaa de la camaaaaaaa” hace tiempo lo arrojaste al vertedero. Le dijiste “largo de mi vida, te he soportado muchos años, vete ahora y no regreses nunca jamás. Después de asearte, envuelves tu cuerpo con una bata de terciopelo azul y zapatillas de piel a juego y bajas por las escaleras de mármol encaminándote hacia la espaciosa cocina. Te aproximas, muy despacio al frigorífico cuatro por cuatro y acostumbrado como estás a uno de una pieza, como mucho a uno de dos, exclamas ¡Oh Dios esto es vida! Y te quedas contemplándolo con cara de bobo sin saber que puerta abrir.

¡Despierta no te ha tocado el Euromillón! ¡Qué pena! A ver si en el siguiente tengo más suerte. A vivir con mi mísero sueldo que estirando, estirándolo mucho me permite a duras penas  llegar a final de mes.

Eres consciente de que la vida es cara, sobre todo la buena. Así que como no tienes vocación de ladrón ni de político convienes con tu yo que la hay más barata y no por eso tiene que ser peor.

Es más, puede ser mejor si a la frase le damos una orientación no económica. ¿Cuál? Memeces, que otro sentido le vas a dar a la frase si no la que tiene. Tranqui, déjame pensar  un instante…

Ya, ya lo tengo. “La buena vida es para jóvenes, la hay también para mayores pero ya no eres joven”

La juventud, sí la juventud, creo que he acertado. Porque si pienso como viven ahora los jóvenes comparándolos con generaciones anteriores es que no hay color. Antes, terminabas de servir a la Patria y el primer día que volvías a casa de tus padres, después de los consabidos besos y abrazos, tu padre, como si no fuera con él la cosa, te soltaba. “Hijo ya eres un hombre, el servicio militar ha curtido tu cuerpo y tu espíritu, así que vete pensando sin vacilaciones en qué ciudad quieres pasar el resto de tu vida” Y te largaban y tú encima se lo agradecías.

Vamos, lo mismo que ahora. Ahora no se van ni aunque los maten. Bueno si, algunos pocos si se van. Claro que con la condición sine qua non de venir a comer cada día, incluyendo los sábados, domingos y fiestas de guardar acompañados de su novia y esporádicamente de algún amiguete. Cargado con varias bolsas de ropa sucia que se llevarán al día siguiente limpita y con aroma a suavizante. Ah, y para cenar se llevará un taper con lo que caiga. La vida, como caprichosa ruleta, da muchas vueltas y a los jóvenes de hoy les ha tocado el pleno.

Lástima lo de su incierto futuro.

Y tú qué opinas sobre la frase. Deja un comentario.

¡Quiero volver a ser anti-madridista!

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Buenas noches y saludos cordiales. ¡Atención!,  ¡Atención!  ¡Peligro en La Condomina! ¡Uyyyyyyyyyyyyyy!

Hay que alertar a Laporta rápidamente para que ponga una queja formal ante el consulado de los Estados Unidos y obligue a Wikipedia, la enciclopedia libre,  a corregir la información que aparece en su página sobre el Fútbol Club Barcelona. Resulta que para los creadores de esta página tanto Laporta como Guardiola son españoles. ¿Queeeeeeeeeeeeeeeeeé? Pues lo que digo, vedlo con vuestros ojos o haced clic sobre si no lo veo no lo creo.

F. C. Barcelona
Nombre completo Fútbol Club Barcelona
Futbol Club Barcelona
Apodo(s) BarçaBlaugranasCulésAzulgranas
Fundación 29 de noviembre de 1899 (110 años)
Estadio Camp Nou
BarcelonaEspaña
Capacidad 98.772 espectadores
Inauguración 24 de septiembre de 1957
Presidente Bandera de España Joan Laporta
Entrenador Bandera de España Josep Guardiola
Liga Primera División de España
2008-09
Sitio web oficial

Apostaría a que Josep Guardiola no le va a dar la más mínima importancia. Lo verá normal. Jugó con la Selección Española, tiene el D.N.I. en el que figura, nacionalidad española, es educado, vive en Barcelona, Cataluña, España, mientras no se demuestre lo contrario,  y de su boca estoy seguro jamás saldrá palabra alguna que pueda ofender. Lo suyo es el deporte, el Barça, vamos un tío majo. Tendrá sus ideas, como todos, pero se las guarda para él porque forma parte de un grandioso club en el que caben todas las ideas, todas las religiones, todas las razas. Al fin y al cabo es fútbol, nada más que fútbol. Y el Barça es universal, de la ciudad de Barcelona, Cataluña, España,  pero de todos.

Por el contrario Laporta no jugó con la Selección Española, lástima si lo hubiera hecho otro gallo le cantaría ahora. Esconde el D.N.I. y el pasaporte, pero claro hay situaciones en las que no le queda más remedio que mostrarlo. Y es entonces cuando su rostro se enciende y un exabrupto de ira recorre su cuerpo. Si no fuera porque está pensando hacer el ridículo nuevamente, esta vez presentándose a las elecciones por algún partido independentista, haría lo mismo que su vicepresidente, protegido y gran amigo Xavier Sala i Martín, nacido en Cataluña, España, pero nacionalizado estadounidense. El payaso de las americanas multicolor, el más hortera imposible.

Recordaréis la anécdota de la pretemporada. El Barça fue a jugar un partido de preparación a los Estados Unidos. A la salida del aeropuerto un policía quiso hacerse el amable y dirigiéndose a Laporta le dijo: ¿De España?. ¡Qué ofensa más grande le fue a decir el policía!  Norrrrrrrrrrr.  Vinc de Catalunya nem,  de Catalunya.

Pues ajo y agua Laporta, para los estadounidenses y para el mundo entero, mal que te pese, eres español, por lo que le desde aquí vamos a cantarte la canción que entonamos con entusiasmo y orgullo. Es español, español, español, español, español, español, es  español, español, siempre será español.

El pasado domingo vi el partido Barcelona-Real Madrid. Antes,  diré que soy colchonero. Sí, de ese equipo que lo está pasando puta esta temporada. Ya saldremos, ya. El caso es que como buen colchonero soy anti-madridista. ¿Soy? Mejor he de decir que era, ya que este pasado domingo,  sentado ante el televisor por primera vez quise que ganara el Real Madrid. Y no por ningún motivo deportivo. Más bien por lo que explico ahora: Muchos miles de socios y simpatizantes del Barça que no están de acuerdo con el impresentable Laporta opinan y tienen razón para así hacerlo cuando dicen que no hay que mezclar deporte y política. ¿Pero quién lo mezcla? ¿Quién ha empezado esta guerra dialéctica? Evidentemente Laporta y sus validos. Este personajillo ha tenido la suerte de coincidir en su mandato con un equipo sin parangón en la historia. Y se sirve de él. No está para servir sino para ser servido. Su afán de protagonismo es tal que no le duelen prendas al atacar fieramente con insultos a quién osa criticar sus acciones presidenciales. Que espía a sus vicepresidentes y sale a la luz pública. Él no tiene la culpa, es culpa de la “caverna mediática” que le persigue por su independentismo. No cazurro, tú has espiado y se te critica por ello. Que contratas a una trabajadora, para intentar echar unos kikis, y luego la despides. Tampoco es culpa de la caverna sino de tu viril fogosidad catalana. Vamos machote no escurras el bulto que te han pillado.

Y yo quiero volver a ser anti-madridista, pero con este jodío Laporta no puedo serlo. Con lo que disfruté yo del 0-5 y otros resultados que se dieron bajo el mandato de otros presidentes más sensatos. Jo, qué gusto que pasaba. Ahora no puedo. Lo intento pero veo en el palco al mamarracho y no puedo. Y tengo motivos para ello; mi adorable y querida pareja es nacida en Barcelona y culé. Mi hijo del Barça desde pequeñito, mi hija mayor también culé y más familia que no menciono para no cansaros. Lo siento por todos ellos y lo siento por mí. Que disculpen este momentáneo y falso sentimiento pro-madriditis, que espero desaparezca pronto. Socis del Barça,  votad por favor a Sandro Rosell en las próximas elecciones. ¡Quiero volver a ser anti-madridista!

Repito,  ¡quiero volver a ser anti-madridista!  Pero no me dejan.

Publicando en el blog

Hoy tenía que publicar un nuevo post. Dicen que es conveniente hacerlo frecuentemente, para que los lectores que te siguen, sean pocos o muchos, no queden decepcionados al visitarlo de nuevo. Yo, que soy nuevo en esto de publicar post o entradas, tengo mucho que aprender aún. Lo sé. Pero me digo: “Paciencia, al fin y al cabo solo han transcurrido 38 días desde que decidiste dedicar unas horas a hacerlo. Si lo haces porque te gusta escribir, por expresar públicamente lo que piensas y sientes, no te debería importar demasiado la cantidad de lectores que llegan hasta tu blog”  Pero mal me pese, siempre que llego a casa, una de las primeras cosas que hago es mirar las estadísticas del blog  para ver los lectores que han entrado tal o cual día.

Influenciado por tal motivo, uno intenta mejorar y buscar esa o aquella noticia sobre la que puedas escribir mostrando tu particular punto de vista. Por eso decidí que este blog tratara de asuntos de actualidad, en lugar de encasillarme en un tema monográfico que pudiera llegar a aburrirme. Sin embargo, trates de lo que trates, no dejará de ser una página personal dedicada a mostrar tus pensamientos, tu sentimientos, tu forma de ir por la vida, tus inquietudes, tus ganas de todo y de nada.

Y como ocurre siempre que voy a publicar, busco esa noticia, que quizás sin ser la noticia más impactante del día, se ajusta más a lo que quiero transmitir.

Y hoy, para no variar, he leído varios periódicos y no la he encontrado. A pesar de que ha habido muchas y diferentes. Entonces me vuelvo a decir. “Si es verdad, que lo que quieres es mostrar lo que te dicta tu intelecto y tu razón, ¿por qué aunque solo sea por una vez, no te olvidas de noticias y cuentos y escribes lo que te vaya saliendo de dentro, y te explayas contando lo que te apetezca, tengas lectores o no los tengas?

Así que, sentado frente al tablero de creación de entradas del blog empiezo a darle a las teclas, dispongo la parte espiritual de mí ser en total armonía con la sucia e irreverente parte material. Y en completa simbiosis comienzan a salir las palabras que tanto tiempo llevaba guardadas, escondidas en no sé qué recoveco de mi mente. Las que nunca antes me había atrevido a gritar libremente, e intento expulsarlas de mi oscuro interior. No puedo ni quiero ser cobarde. Por una vez diré al mundo entero que estoy desencantado, hastiado, agotado, impotente, inerte y vacío de valores ante la injusticia que asola nuestro bello planeta. Y aunque la rechazo, no sé cómo combatirla de una manera eficiente. Por el contrario, contribuyo con mi apatía a hacerlo menos habitable, más contaminado, menos humano, más injusto y miserable.

Y transcurre mi vida, mirándome el ombligo, sin querer ver más allá de lo que me interesa o me deja de interesar. Disfrutando de una vida sin lujos pero acomodada, ganada por el inmerecido y simple hecho de haber nacido en esta parte del mundo y no en otra. Y lo peor es que soy consciente que este maravilloso planeta azul pertenece a todas las criaturas que viven en él, incluido el hombre, aunque éste sea el más indigno de sus moradores. El malvado y ruin ser humano. La criatura que solo actúa por su interés sin importarle como lo dejará cuando él ya no lo habite.

Es la hora de la cena. No acostumbro comer mucho por las noches. Al menos hoy, mientras lo haga, mi mente viajará a cualquier parte del planeta azul, donde un ser humano, echado sobre un desvencijado camastro, intentará conciliar el sueño sin haberse podido llevar un trozo de pan a su boca.

Maravilloso planeta azul, si pudiera dirigirte unas palabras te preguntaría: Si a todos nos das, el día y la noche, la sombra y la luz, el frío y el calor. ¿No podrías darnos el pan nuestro de cada día sin distinción de raza, idioma y condición?

Muchos te lo agradeceríamos.