No falte a la verdad, Señor González

Foto de Gonzalo Lauda

¿Y este dinero? Me lo ha prestado Don Paco, cariño

Trabajo en una empresa como financiero, en pocos meses cumpliré 20 años desempeñando ese cargo, Una de mis funciones encomendadas es tratar con Bancos y Cajas de Ahorros. El objetivo de este post, no es otro que contradecir las palabras del Presidente del BBVA, Francisco González, quién manifestó en la Junta General de Accionistas del banco lo siguiente: “Nuestra entidad no ha cerrado el grifo del crédito, lo ha seguido dando en la misma proporción que en años anteriores respecto a los préstamos solicitados”

Y continua, “No hay demanda de préstamos y créditos, ésa es la realidad”

Yo, Señor Francisco González, le contradigo y le acuso de faltar a la verdad o de estar mal informado. Si ha faltado a la verdad, debe haber sido por querer quedar como el bueno de la banca y si no está bien informado, en un asunto de tal trascendencia no se merece los 79 millones de euros que le esperan en concepto de pensión. Insisto, 79 millones de euros, contantes y sonantes, cuando cese en sus funciones ejecutivas.

Como decía al principio, trato con directores de banca de empresas, también con directores de algunas cajas de empresas. Son muchos años de hablar por teléfono casi a diario con ellos, además de habernos visto y mantener reuniones con frecuencia. Llega a existir, en ocasiones, un grado de complicidad, no diría de amistad, pero sí de respeto y sobre todo, como señalaba antes, de complicidad. En esos, casi veinte años, me han comentado de todo, tanto que he llegado a conocer bastante bien cómo funcionan los bancos y cajas, a través de que directrices se mueven, hasta donde pueden llegar en la toma de decisiones y cómo se ha cambiado el concepto de banca tradicional por una mucho más comercial y agresiva.

He estado pensando, hace varios días, en concreto desde el día que leí las declaraciones del Presidente del BBVA, si debía escribir este artículo. Al final me he decidido a hacerlo por dos razones: una porque lo que les ha contado a los accionistas del banco, en relación con las concesiones de préstamos y créditos no es verdad, tanto el BBVA como todos los demás bancos y cajas son responsables, en buena medida, del cierre de numerosísimas empresas, obligadas ante la falta de financiación, y por consiguiente responsables, en una gran parte, del número tan elevado de desempleados.

Y la otra razón, por indignación. Aquí en España; la prensa, entrevista a un personaje o hace un reportaje sobre cualquier persona y es incapaz de hacer la mínima crítica por benévola que sea. Claro que ya conocemos por las dificultades económicas que están atravesando los periódicos y tan grande es su temor de que las entidades crediticias les nieguen la posibilidad de renegociar su deuda contraída y vencida, que no ejercen con plenitud el digno oficio de periodista.

Pero a lo que iba. Situémonos en el primer trimestre de 2008. Todo eran facilidades, mi empresa tenía firmadas varias pólizas de crédito, varias líneas de papel al descuento, más de lo que necesitábamos. Recuerdo algún día haber recibido hasta cuatro llamadas telefónicas reclamándome les llevara a su banco el papel al descuento que tuviera, no importaba la cantidad. Fue un día para recordar. Los cuatro ofreciendo a la baja el tipo de interés con tal de llevarse el papel para su banco. Casi regalado, el objetivo era cubrir objetivos a cualquier precio.

Hasta que llegó el fatídico segundo trimestre. El caos, el hundimiento del sistema financiero, la mayor desconfianza jamás creada en la banca. Lo pagaron las empresas y los consumidores. Se cerró el grifo, aunque el Señor González lo niegue ahora. Ni su banco ni otros, salvo honrosas excepciones, ayudaban a sus clientes de siempre. En concreto el BBVA subió los tipos de interés y las comisiones como nunca antes lo había hecho. El objetivo no era otro que clientes con pólizas y otros instrumentos financieros de riesgo se fueran a la competencia. Muchos lo hicieron. Los que quedaron recibieron una amable llamada para comunicarles que no le renovarían la póliza y que ya no aceptarían más papel al descuento.

Y así hasta hoy y sin que veamos a corto plazo que esto pueda cambiar. No hay ninguna luz en el horizonte, todo son negros nubarrones que se ciernen sobre nosotros.

Los directores, aquellos que fueron mis cómplices durante tantos años ya no son felices.  A algunos les finiquitaron, otros lo están pasando muy mal. Son presionados para conseguir clientes y cuando los consiguen, después de una selección, les dicen que este tipo de clientes no son los adecuados, no dan el perfil que el banco está buscando. Son autónomos, pequeñas y medianas empresas, todos ellos necesitados de financiación para seguir con el negocio, gente normal que tiene que cambiar el coche, el electrodoméstico estropeado. ¿Qué buscan? ¿Millonarios?

Recuerdo que cuando era muy joven oí muchas veces decir a madres de hijas casaderas, que habían tenido mucha suerte porque su Rociito o su Angelita cortejaban con empleados de banca.

Ya son como el resto de los empleados, pero más puteados, con más presión. ¡Cuánto ha cambiado todo!

Buenas noches y feliz día

Bancos, la usura de siempre

Viñeta cómica sobre la usura bancariaUn banco es una institución de tipo financiero que por un lado administra el dinero que les deja en custodia sus clientes y por el otro utiliza este para prestárselo a otros individuos o empresas aplicándoles un interés y que es una de las variadas formas que tiene de hacer negocios e ir ampliando el dinero de sus arcas.

He buscado en Google, por si encontraba una definición mejor que la que yo iba a colocar en el post, y he encontrado esta que me ha parecido más ocurrente, sobre todo por el concluyente final:  ”e ir ampliando el dinero de sus arcas”.

Pero además ya incumplen, en muchísimos casos, uno de sus objetivos recogidos en la definición. Prestar dinero a cambio de un interés. No se atreven. Están tan acojonados por la que se les viene encima que prefieren nadar y guardar la ropa, conscientes del brutal daño que están haciendo a nuestra economía. No les han bastado las ayudas que desde el Estado les han proporcionado. Los avales, la compra de sus activos tóxicos, la inyección de euros. Todo lo han empleado para amortizar, en buena medida, sus vencimientos de deuda. Y el Estado, pobre iluso, esperaba que parte de ese dinero lo empleasen para dar crédito a los particulares y así reactivar el consumo. Y a las empresas para que pudieran seguir con su actividad.

Durante unos días, los bancos fueron presionados desde el gobierno de Zapatero. Solo duró unos días. Desde entonces nadie ha vuelto a abrir el pico. ¿Por qué?

Un Estado, cuando ve que sus recursos se han agotado y tiene que seguir pagando, emite deuda pública. Lógicamente alguien tiene que comprarla. El Estado espera que lanzada esa deuda a los mercados, algunos particulares, empresas de aquí y allá y otros Estados la compren. Pero no amigos. Nadie la compra. Y no la compran porque ya no se fían de España. Piensan que llegado el vencimiento de la deuda que han comprado a España, ésta no les pueda reintegrar ni los intereses ni el capital invertido. Entonces el Estado, que tiene la necesidad imperiosa de obtener dinero para seguir pagando, recurre a los que antes ha favorecido. Los bancos. Y estos que son más  listos que el hambre, más usureros que la vieja avara de la magistral novela Crimen y Castigo de Fiódor Dostoyevsky,  los que ven antes que nadie una bicoca que les puede reportar mucho dinero piden dinero al Banco Central Europeo, éste se los concede a un 1% y con ese dinero compran deuda pública del Estado cobrando un interés del 3%. Negocio redondo. A cambio, como son los únicos que compran la deuda, se aseguran el silencio del gobierno además de obtener grandes beneficios. Ya nadie,  ni desde el gobierno ni desde el partido mayoritario de la oposición les presionará para que inyecten dinero en la economía española. Zapatero en una reunión con banqueros

Cada día cierran 1000 empresas. Cada día se añaden al paro todos los empleados de esas empresas. ¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Qué destino nos aguarda?

Las empresas, igual que los seres vivos, nacen (se constituyen), se reproducen (van creando riqueza a través de la venta de sus productos, los accionistas y sus empleados pueden vivir con dignidad) y mueren (la empresa desaparece) En la desaparición de una empresa, lo circunscribo al momento actual, influyen varios factores; uno podría ser que los productos que oferta a los consumidores han dejado de interesar, otro motivado por una fuerte competencia en su mismo sector a la que no es capaz de combatir, otro más podría ser una mala gestión de sus directivos o responsables, y otro más, lo que ocurre ahora, podría estar motivado por una crisis económica. Los consumidores se retraen y esperan mejores tiempos para efectuar sus compras. Todos estos motivos tienen su explicación porque estamos en un mercado libre capitalista y es lo que hay. Si juegas, puedes ganar o perder. El tiburón se come al pez.

Pero lo que no es de recibo, ni entendible, ni justo,  es lo que le sucede a empresas que están cerrando, están muriendo antes de tiempo porque no reciben financiación. Siguen con ventas parecidas a las que obtenían antes de la crisis, no han despedido a nadie o a casi nadie y sin embargo tienen que cerrar sus puertas.

¿Alguien lo puede explicar?