Muchos siglos lleva el hombre en pos de la inmortalidad. Los antiguos egipcios momificaban a sus seres queridos en la creencia que vivirían después de muertos. Durante tres mil años, se estima que fueron momificados 70 millones de egipcios. Historias y leyendas de la antigüedad nos recuerdan enigmas y símbolos a los que no se les ha encontrado explicación alguna. Muchos de estos enigmas están relacionados con sustancias con propiedades mágicas. Antiguos alquimistas de China, Israel, India, Egipto y Persia las llamaron el elixir de la vida, el mana, la piedra filosofal, pan blanco y el oro del Rey Salomón. Estas sustancias también están asociadas a otros fenómenos misteriosos como la fuente de la juventud, el arca de la alianza y la gran pirámide, a los que con frecuencia también se les atribuyen propiedades sanadoras y místicas milagrosas. Los cruzados en la Edad Media se embarcaban en largos y peligrosos viajes para encontrar el árbol de la vida. Y en los últimos dos siglos muchos científicos han pasado más de media vida para encontrar el gen de la inmortalidad.
El hombre en la actualidad ha desechado la quimera de la inmortalidad y se ha centrado en conseguir una mayor supervivencia con mejores condiciones físicas y mentales. Los hábitos saludables de vida, la adecuada nutrición, los progresos en el diagnóstico precoz de numerosas enfermedades y el tratamiento de muchas de ellas, han logrado duplicar la expectativa de vida en los últimos cien años de existencia de la especie. La longevidad o ciclo vital se refiere a la duración máxima posible de la vida del hombre que, por acuerdo unánime científico, se ha cifrado en los 120 años.
Pero, ¿qué hay que hacer para llegar a vivir 120 años sin sufrir apenas enfermedades y con una mente lúcida?
Recomendaciones, ideas y consejos que he extraído de libros, revistas científicas y conferenciantes:
Una alimentación sana y equilibrada es importante. Evitar los excesos de calorías es fundamental. No comer en abundancia es un factor importante también. Recuerdo que un profesor me decía que hay que levantarse de la mesa con la sensación de que hubieras comido un poco más. Es una verdad a medias que los orientales viven muchos años por su alimentación rica en soja y raíces. También viven muchos años otras personas de la zona mediterránea y su alimentación es totalmente diferente. Algo en lo que sí nos aventajan los orientales, que influye en su longevidad, es el respeto y veneración que tienen por sus ancianos. No se puede decir lo mismo de otros lugares en los que se les considera una molestia colateral. Siendo, como es, importante la alimentación, representa el 25% de los requisitos para llegar a cumplir los 120 años.
Y con unos buenos genes, el otro 75% lo determina tu mente. Tu predisposición para vivir en este mundo; sé feliz, sonríe, ríete, canta, haz el amor, se buena persona, tendrás problemas y con calma se te resolverán.
¿A que no parece tan difícil de conseguir?
Y tú, visitante del blog, ¿te gustaría cumplir 120 años?
